EL NOMBRE "IDEAL" EN URUGUAY

 

Los Sres. Dennis (Alejandro y Richard V.) fueron los originarios fundadores de la raza, abuelos de algunos de los criadores que aún siguen cultivándola. En acuerdo de la primera Gremial, que existió para su mejoramiento y promoción, a esta creación zootécnica de ovinos, formada como se expuso anteriormente, le pusieron el nombre de Polwarth, respondiendo a una tradición my inglesa, de adoptar la designación del condado o localidad, donde han sido creadas, como por ej.: Lincoln, Hampshire, Devon, Durand, etc.

Cuando se empezó a criar la raza en el Uruguay, que fue traída en forma casi simultánea por T. W. Jefferies y Alberto Urturbey, en la época los criadores más influentes, éstos apreciaron cuáles serían sus posibilidades, lo que motivó que el Sr. Urtubey, que tenía establecimiento en el Departamento de Soriano, pensó que el nombre de Polwarth no se asociaba a las características que él detectó al criar esta oveja, inmediatamente que empezó su adaptación a las condiciones de sus campos, por lo que respondiendo al entusiasmo que ello le provocó, sostuvo que el nombre más adecuado sería IDEAL, tal como la llamaba el Sr. H. W. Wetternhall, un criador australiano. Según la promoción que hizo para la difusión de la raza, lo que aún es válido y sostenido por los criadores actuales, aseguraba que su lana es excelente, de tipo único en calidad y condiciones para su aprovechamiento industrial por la finura, largo, color, rendimiento, por lo cual se obtienen siempre precios superiores a las mismas finuras producidas por otras razas.

Sus cualidades de rusticidad, la hacen apta para manejarla en altas dotaciones, por lo que sostuvo que era la única capaz de dar, en manejo intensivo, los más altos rendimientos por Há; para certificar lo cual exponía sus propios resultados. Logró el Sr. Urtubey también, con la difusión del tipo de oveja que cultivó, la imposición del nombre de IDEAL, para la región del Río de la Plata, ya que en Brasil y Argentina, se continuó usando esta designación.

El Sr. Urturbey era además un gran idealista en el sentido neto de la palabra, como lo demostró en las sucesivas etapas de su vida y lo culminó hasta en sus resoluciones para que se cumplieran a posteriori de su muerte; donó o propuso al Estado, el casco de "Santa Elena" y algo de campo, para que se hiciera una escuela y campo de experimentación para la enseñanza y estudio de las condiciones de la raza, lo que en la práctica no se pudo llevar a efecto por circunstancias que no conocemos.

Este pionero de la raza en el Uruguay, tenía una concepción muy particular de las características que debía tener esta oveja y por tal causa fue un gran admirador y seguidor de las orientaciones de la familia Dennis, que fueron los primeros fundadores de la raza en Australia, ya que algunas de las cualidades de los animales de estos criadores, coincidían con sus propios conceptos, razón por la que sus importaciones fueron muy frecuentemente, de ésta procedencia. Estos animales respondían al tipo de ovino armónico, de larga mecha, lo que le daba dentro de su talla, apariencia voluminosa, que alegraba la vista en el aspecto de la belleza, unido además al elemento calidad, que siempre tenían estos ejemplares. Urtubey hizo obra en el país, aunque fue en algunos aspectos criticando, porque dejado llevar por su idealismo del rendimiento por Há., de la calidad y rusticidad para soportar altas dotaciones, descuidó algunos aspectos del rendimiento individual. El Ideal de Urturbey era un animal chico o de poco tamaño, cuando otras orientaciones que respondieron a la de Jefferies, encajaban en la concepción de animal grande de lana buena, mas fuerte que la que producían los animales de Urturbey, y que individualmente también respondían mejor.

 

Los pioneros de Ideal en Uruguay

Hay que citar los nombres: Ricardo J. Shaw, Alberto Uturbey, T. W. Jefferies, V. García Nicolini, Juan Carlos Urioste, Juan J. De Arteaga, Juan M. Figari, como los que hasta el año 1938, figuran entre los primeros importadores de estos lanares.

De entre éstos, como los verdaderos influyentes ya fallecidos, merecen destacarse Don Alberto Uturbey y Don Juan Carlos Urioste y también, aunque no figuren en esta lista, por no ser de los primeros importadores directos, es necesario citar a Don Roberto Ferber, Luis Alberto Urioste, Fidel Amaral, Cenesio Amaral, Gregorio Aristia, Mario S. Ibarra, Julio Igarabide y otros que seguramente olvidamos, que hace 50 años en sus zonas de influencia, eran verdaderos cultores y propulsores de la raza. Mención aparte tenemos para Don Juan M. Figari que actuando en aquella época, aún hoy, con su Cabaña "El talar" es ejemplo para las generaciones actuales.

Algunos de estos criadores, aplicaron en los conceptos de la explotación de la raza en los aspectos de su economía y como consecuencia, en las orientaciones selectivas, sus propios conceptos, con el resultado, como en la actualidad sucede, de que hubo quien le dio más importancia a la calidad relacionada con producción por Há., y también quien sin descuidar mayormente la calidad, estaba más preocupado por mayor tamaño y más cantidad de lana por animal, aunque no tan fina y de tanta excelencia como lo preferían los primeros.

Puede ser que cada uno tuviera la razón, en función de sus propias orientaciones comerciales, pero de lo que no hay dudas es de que la raza se benefició grandemente de esta competencia, dado que en la actualidad ostenta en su caudal genético la conjunción de estas orientaciones.

Estos pioneros hicieron obra en el país, haciendo conocer y promocionando e esta excelente raza, abarcando un largo período, en que sus cualidades debieron de luchar o soportar la competencia de otras orientaciones. Las alternativas de épocas de auge y crisis, en las cuales lo más importante fue la cantidad, antes que la calidad, provocó que el peso individual de res con la imposición del capón pesado, lana gruesa, fueran orientaciones en todas las razas que se criaban en aquellos momentos, desorientando a los criadores, pero en Ideal, estos acontecimientos no tuvieron mayores consecuencias, por la causa de que los objetivos de ella son bien definidos, lo que en general está concretado en el concepto de obtener calidad en la mayor cantidad.

Por estas razones la obra de estos pioneros que se empezó 40 o 50 años hacia atrás, debe de ser analizada por las generaciones actuales, a los efectos de que se proyecte en el futuro, esta acción ejemplar de trabajo y dedicación, a la tarea de mejoramiento zootécnico de la raza Ideal.