DESCRIPCIÓN DE LA RAZA IDEAL SEGÚN EL STANDARD


CABEZA

De tamaño mediano, ancha y erguida, dando al animal un aspecto vigoroso. La cabeza, en conjunto, y en sus rasgos expresivos particulares, será bien demostrativa del temperamento de la raza y ofrecerá características netas de una marcada diferenciación sexual. No presentara cuernos ni tocos fijos, admitiéndose únicamente pequeños tocos movibles. Estará bien cubierta de lana. Será deseable un amplio copete, así como una buena población en las quijadas, conservando siempre la vista libre. Deben desecharse los animales de cabeza escasamente poblada y asimismo, los que presenten exceso de lana en la cara, determinante de ceguera.

campeonLas orejas, estarán colocadas con una buena separación entre sí, permitiendo una nuca amplia. Deberán descartarse los ejemplares de orejas juntas -nuca angosta-. Las orejas no serán pigmentadas, tolerándose solamente pequeñas manchas marrones o negras.

La cara debe ser ancha, de apariencia huesuda, rechazándose las largas angostas. Se presentará libre de lana, cubierta de pelo blanco, fino y sedoso. No se admitirá el pelo grueso, de un blanco sin brillo, de aspecto tizado; su presencia indicará falta de pureza racial, y, casi seguramente, la proximidad de ascendientes cruzas.

Los ojos, medianos, vivaces, reflejarán en su expresión un temperamento activo. Será preferible que los párpados y adyacencias estén libres de pigmento; pero se tolerarán pequeñas manchas negras o marrones.

Las manchitas que se toleran, hocico, labios, y párpados, estarán limitadas en su número y tamaño, de manera que el animal no pierda la apariencia típica dada por su piel y, especialmente, que dominen mucosas de color rosado.

Es necesario destacar la importancia que debe darse a la cabeza en la apreciación de reproductores machos y hembras.

En la cabeza van impresos los caracteres raciales más típicos, que nos informan de la pureza del ejemplar y, por lo tanto, dan un índice de la fijeza de sus cualidades productivas y su posible impresión en la descendencia. Además, la cabeza, ligada estrechamente en sus caracteres a la conformación general del animal, es un complemento valioso para juzgar ese aspecto en forma más completa.

Y por último, es también la cabeza, un índice certero de otras condiciones sustanciales, cuya apreciación resultaría, sin dicho índice, mucho más turbia y compleja: nos referimos a los rasgos temperamentales y constitucionales. El temperamento activo o la apatía de un reproductor, su salud y vigor, o su debilidad, su definición sexual, todo esto, lo veremos reflejado notablemente en su cabeza.

De acuerdo a lo expuesto, podemos concretar en resumen, respecto a la cabeza, los siguientes defectos fundamentales:

  • Cabeza estrecha, nuca angosta, orejas juntas;
  • Cara larga y angosta;
  • Hocico pobre, fino;
  • Hocico, labios, párpados y orejas, pigmentados -con la tolerancia de las manchitas referidas-;
  • Pelo de la cara grueso y opaco o tiza;
  • Cabeza escasamente poblada de lana, sin copete, o de copete pobre;
  • Exceso de lana en la cara y alrededor de los ojos -ceguera-.

Nota: Para la observación correcta de las siguientes características, los animales deben estar en buen estado físico.

PESCUEZO

El pescuezo será proporcionado y lleno; fuerte, de acuerdo al aspecto vigoroso de la raza. Estará bien unido a la cabeza y a las paletas, sin estrechamientos. Deberá estar cubierto de piel lisa o con pequeños pliegues, libre de collares.

Podrán presentarse los siguientes defectos de conformación:

  • Pescuezo largo;
  • Pescuezo fino o con un estrechamiento excesivo en su unión con la cabeza;
  • Pescuezo cóncavo o hundido;
  • Pescuezo hundido en su unión con el tronco, determinando una depresión delante de las cruces;
  • Pescuezo angosto o aplanado.

Al manifestarse estos defectos, lo probable es que se encuentren juntas varias de las formas enumeradas. Cualquiera de ellas constituye una deficiencia demostrativa de mala conformación y debilidad ósea.

PECHO

plantelEl pecho debe ser ancho, prominente y de buena profundidad. La piel que lo cubre será suelta, pero se preferirá sin pliegues, tolerándose un delantal.

No se admitirá el pecho angosto, lo que denota una conformación deficiente, correspondiéndole una estrecha caja toráxica y malos aplomos delanteros. Tampoco deberá aceptarse el pecho de escasa profundidad, falla fundamental, ligada al resto de la conformación del individuo.

Es conveniente destacar la importancia que tiene en todo ejemplar, la presencia de un buen pecho, en forma y dimensiones correctas, porque constituye, junto con otras partes que deben armonizar con ésta, uno de los índices más significativos de fortaleza, con buena capacidad respiratoria. Muy especialmente en el macho; el pecho, en armonía con el resto de la delantera, debe dar la impresión de vigor físico y de porte masculino, notable en los buenos carneros Ideal.

PALETAS Y CRUZ

Las paletas estarán colocadas en línea con el costillar y unidas en una cruz ancha. En armonía con el pecho, el pescuezo y los aplomos delanteros, completarán un tren anterior acorde con las características de buena productividad.

La cruz estrecha, a veces saliente, constituye un defecto de importancia; denota una separación escasa entre las paletas, o sea una estrechez del tórax; caracteres de evidente mala conformación ósea y debilidad orgánica.

TRONCO

El dorso y lomo deben ser parejos, largos, rectos y anchos en toda su extensión. No se admitirá el lomo arqueado en ningún sentido: el "sillón" o el "cacunda", son formas de mala organización y debilidad del esqueleto.

El costillar debe ser profundo y de buen arqueo; unido a las paletas sin estrechamientos. Este defecto - animales fajados - es también una falla de conformación. Asimismo se castigará el costillar sin arqueo - animales aplanados-lo que seguramente está ligado a una estrechez general del armazón óseo.

GRUPA

La grupa debe ser amplia, bien proporcionada con el tronco. Observando al animal de perfil, continuará armónicamente la línea del lomo, descendiendo suavemente hasta el nacimiento de la cola. Mirándolo de arriba, seguirá las líneas laterales del tronco, sin estrechamientos bruscos.

No se admitirá la grupa caída no angosta, deformaciones importantes de la silueta típica del Ideal, que indican estructura muscular de cuartos deficientes y pobreza de cadera.

Es su conjunto con el tronco, dará la sensación de largura, tan deseable, reflejo de alta productividad.

CUARTOS

Los cuartos serán anchos y llenos, armonizando con la conformación del tronco y la grupa; demostrarán buena profundidad en la entrepierna.

No deben admitirse los cuartos excesivamente angostos, largos, descarnados (cuartos "secos", "chupados"), defectos directamente relacionados con la calidad de la res para carnicería y muy especialmente, en lo que concierne al cordero para el mismo fin.

Tampoco se admitirá, por la misma causa, una entrepierna alta, que llega a poco distancia de la cola.

MIEMBROS

Los miembros fuertes, no patudos, en exceso, de apoyo firme, estarán colocados -tanto los anteriores como los posteriores-con buena separación entre si. Deberán armonizar; los delanteros con la anchura del pecho, y los traseros, con la amplitud de la grupa y el ancho y la profundidad de la entrepierna. Presentarán correcto aplomo.

Se considerará defecto importante el largo exagerado de los miembros, generalmente correlacionado con formas musculares alargadas de poco rinde. Un Ideal, no deberá dar la impresión de animal alto, de cualquier lado que se le mire, aunque tampoco la debe de dar de bajo o petizo. Para juzgar las condiciones que reúnen los miembros, es indispensable observar al ovino en marcha; viéndolo caminar, podremos analizar manos y patas en la forma más completa: funcionalmente; lo que nos permitirá determinar con mayor precisión, la calidad de los aplomos. Un Ideal debe caminar con facilidad, con soltura de movimientos, demostrando que sus miembros son suficientemente fuertes, para accionar con agilidad, soportando con holgura el peso del cuerpo y el del voluminoso vellón que le corresponde. Debemos considerar como defecto, aún en animales preparados para exposición, cualquier dificultad o torpeza que se manifieste en la marcha.

La manera como camina el animal, es fundamental además, por los elementos de juicio que aporta sobre aspectos importantísimos como: fortaleza orgánica, armonía de movimientos, agilidad, temperamento, formas corporales.

Las malas características corporales, se acumulan en las majadas -si no se quitan en su oportunidad-los animales que las presenten.

LANA

vellonLa producción de lana, dentro de las aptitudes de la raza, es su fin primordial.

Puede decirse, sin lugar a confusiones, que para juzgar un animal Ideal, los caracteres de su vellón, son de importancia principal, y que los defectos capitales que éste manifieste, deben considerarse de carácter eliminatorio.

De acuerdo a las exigencias del Standard, la lana debe ser de notable calidad, formando un vellón voluminoso, denso en toda su extensión que llegará con características bien claras, a todos los extremos del vellón. Presentará gran uniformidad en cuanto a finura, longitud de mecha y demás caracteres.

La finura establecida para la lana Ideal está comprendida dentro de los límites de 58's y 60's, tolerándose en las hembras hasta 60/64's. Expresándolo en paralelo a la escala inglesa y a la rioplatense, los ovinos pueden presentar las siguientes finuras:

  • 60/64's o Prima merina. 23.5 micras.
  • 60's o Prima cruza (también Prima A). 25 micras.
  • 58's o B. 26.5 micras. (Promedios).

La longitud mínima de la mecha se comprenderá de 11 a 13 centímetros para un vellón de un año de crecimiento y según finura.

La lana debe ser de color blanco o ligeramente cremoso (puede ser afectado por el ambiente), suave al tacto, de buen rizo y carácter bien definido.

La suarda, que será traslúcida y fluida, estará bien definida.

El rendimiento al lavado superará el 73%.

El aspecto exterior del vellón, parejo, estará dado por la terminación de mechas compactas y erguidas.

La lana de barriga estará circunscripta a su región, asemejándose lo más posible al vellón.

Se buscará un buen garreo, sin demasiado énfasis.

Se consideran defectos en la lana:

  • Densidad escasa; que debe cuidarse especialmente en la parte superior del vellón: cruz, lomo, grupa; los vellones abiertos o flojos en esta zona, además de ser livianos, tienen la deficiencia de estar muy expuestos a los efectos de los agentes climáticos y suciedades.
  • Falta exagerada de uniformidad en la finura: más de un grado de la costilla al cuarto. Este defecto será más grave cuando la desuniformidad que aparezca entre hebras de la misma mecha, exceda de 50% de su media (mala conformación folicular); esto produce vellones que cuestan abrir, con mechas de hebras entrecruzadas.
  • Los vellones que a los 2 0 3 meses aparecen como cubiertos por una pelusa áspera y cuando por las puntas de las mechas presentan hebras de mayor diámetro, más largas que el resto, dando al exterior aspecto puntado.
  • Presencia de fibras meduladas en cualquier parte del vellón; principalmente "lana de perro" en los cuartos.
  • Mecha corta; por debajo del límite fijado, en animales que estén en condiciones de normalidad en cuanto a fecha de esquila o también largo desparejo de unas partes a otras del cuerpo.
  • Color Amarillo subido determinado por condiciones de la suarda impropias del IDEAL.
  • Suarda aglomerada, formando coágulos amarillentos producidos por falta de fluidez.

Nota: los defectos de las lanas, si no se eliminan en su oportunidad, tienden a hacerse más frecuentes.